Búho listado
Un búho listado (Asio clamator) se aferra a una maraña de ramitas desnudas de noche en el Parque Nacional Kaa-Iya del Gran Chaco, en el sureste de Bolivia. Para su tamaño, este búho captura presas pesadas. Alejandro Baladrón y María Bó analizaron 126 egagrópilas de un remanente de bosque en la provincia de Buenos Aires y hallaron 205 animales, todos ellos vertebrados. El peso medio de las presas fue de 162,7 gramos, y los animales de más de 100 gramos aportaron más del 90 por ciento del alimento en peso: ratas introducidas, comadrejas overas de hasta 600 gramos y dieciséis cotorras argentinas, el primer registro de un loro capturado por esta especie.
Solo las ratas introducidas del género Rattus representaron el 70,7 por ciento de la biomasa en ese estudio, y un estudio de 2025 sobre una pareja en un parque urbano de Cuenca, Ecuador, situó la cifra en el 94,8 por ciento. Resulta tentador llamar a esta ave un controlador de ratas. Baladrón y Bó lo interpretan de otro modo, como oportunismo: las ratas abundan en el campo y en los pueblos, y ningún estudio ha medido todavía si los búhos reducen sus números.