Carancho sobre cactus
El carancho es un halcón, miembro de los Falconidae junto con el peregrino y el cernícalo. Se comporta muy poco como tal. Pasa buena parte del día en el suelo, caminando y corriendo sobre patas largas, dando vuelta bosta, piedras y restos para llegar a los insectos. Sus garras son romas y apenas curvadas, sin el gancho profundo que el peregrino usa para derribar aves en pleno vuelo, y emplea las patas para voltear cosas.
La cara desnuda de color rojo anaranjado y su gusto por la carroña parecen equipo de buitre, y ese parecido es una coincidencia. El trabajo filogenético de Fuchs, Johnson y Mindell en 2012 sitúa a los caranchos en un linaje de halcones cuyos parientes vivos más cercanos son los loros y las aves canoras, más lejos de los gavilanes, las águilas y los buitres americanos de lo que sus hábitos compartidos sugieren.
El pico del carancho no puede abrir un cuero grueso, así que ante un animal muerto de gran tamaño suele esperar a que los jotes cabecinegros o cabecirrojos hagan los primeros cortes, y luego se abre paso y los desplaza. Una revisión de 2025 en el Journal of Raptor Research describe el patrón: dominante en carroñas pequeñas, subordinado en las grandes y ladrón persistente el resto del tiempo, incluido un caso documentado de un carancho que le quitó una presa a un halcón peregrino.